
La firma de la estrella presentará en poco tiempo, muchas novedades en el mercado brasileño con el fin de hacerse un hueco en este mercado, cada día más competitivo para las marcas denominadas premium.
Aunque a Mercedes no le va mal en Brasil, todo aumento de cuota nunca viene mal. Para ello, es necesario reforzar la gama con la presencia de nuevos productos, modernos y equilibrados. Los nuevos modelos en llegar son cuatro: Clase B, C200 K, CLS V6 y Clase R.
El Clase B es un monovolúmen compacto desarrollado sobre la base del Clase A, aunque más grande. Viene a ser la variante larga del anterior, aunque con cambios estéticos significativos en el exterior. Para Brasil sólo estará disponible en versión B200 Automático por 135.000 reales (51.566 €/ 63.313 dólares).
El siguiente escalón lo cubre el C200 K, un modelo con un motor 1.8i con compresor y 163 CV que a partir de ahora será el acceso a la Clase C. Además, llega al mercado como gama 2006 y se beneficia del nuevo cambio automático con levas detrás del volante. Su precio es de 180.000 reales (68.839 €/ 84.418 dólares).
El CLS es el siguiente modelo en aparecer. En principio llega sólo con el motor 3.5i V6 (CLS 350) con cambio automático y 272 CV. El precio, 320.000 reales (122.423 €/ 150.118 dólares), lo hace francamente inalcanzable para muchos.
Por último, en Mayo llegarán los Clase R aunque de nuevo, sólo en una versión motor, aunque eso sí, potente y prestacional. Se trata del R500, con 306 CV extraídos del motor 5.0i V8. El precio aun no está fijado, aunque deberá rondar los 420.000 reales (160.645 €/ 197.041 dólares) según informa el portal brasileño carsale.










Al menos diez comunidades se encuentran en alerta, en especial la zona oriental del país y algunos puertos están cerrados mientras que en otros es obligatorio el uso de cadenas. 









J. Craig Ventor, el hombre responsable de descifrar el mapa del genoma humano, está aplicando su inteligencia en el área de los combustibles alternativos. El genetista está tras un nuevo proyecto llamado
La planta zaragozana de Figueruelas tendrá que competir con la polaca de Gliwice para conseguir la producción de la próxima generación del Opel Meriva. La fábrica española, que en la actualidad monta este modelo junto al Corsa, tendrá que pasar un durísimo examen al anunciarse que el automóvil será concedido la cadena más rentable. Esto significa que GM España tendrá que hacer valer la solidez de la industria auxiliar de la zona y la flexibilidad de una plantilla ya entrada en años y que no puede competir a nivel de sueldos con los obreros polacos, que no solo cobran tres veces menos que sus compañeros españoles, sino que además son considerablemente más jóvenes, por lo que los esfuerzos para retener el modelo y asegurar un buen número de empleos dependen casi exclusivamente en la capacidad de Figueruelas para ofrecer un producto de calidad minimizando los costes logísticos.
